viernes, 2 de septiembre de 2016

Detrás de un Gran imperio siempre hay algo más…



Un gran imperio se sirve de muchas cosas para forjarse sólidamente. La presencia de otras culturas resulta vital en este proceso de construcción de identidad y diferenciación del respecto al otro. Tal parece que así sucedió con Roma. No fue suficiente con los villanovianos al norte, sino que se enriquece con otra cultura mucho más evolucionada al sur.
En las inmediaciones del mar Tirreno entre el río Tíber y el Arno surge una sociedad entre los siglos IX y IV a.C. Se dice que provienen de Asia Menor y que se establecen en Italia por hambruna.  También se teoriza que son descendientes de los pelasgos (autóctonos). Otra teoría, que es la más aceptada, establece que descienden de los villanovianos debido a semejanzas culturales.
La cultura etrusca se caracteriza por ser refinada, tener una lengua desarrollada y disfrutar de una buena vida. Viven en poblados amurallados en las colinas donde en la parte alta se halla la metrópolis. Las viviendas son chozas de barro con bloque de adobe. Demostraban un gusto por el lujo y la buena vida reflejados en banquetes, joyería, objetos en tumbas y ajuares funerarios. Respecto a los ajuares funerarios, los hombres eran enterrados con sus armas, fíbulas, yelmo y partes de carro de guerra como símbolos de poder y guerra. Las mujeres eran acompañadas por una rica joyería en oro y plata. La sociedad etrusca se destaca por una en la que reina la igualdad social entre hombres y mujeres.
Etruria como sociedad organizada aparece entre 800-750 a.C. y ello consta puesto que los griegos los reconocían como tirrenos o tirsenos. Más adelante, en el 600 a.C. dominaban el territoria del mar Tirreno hasta el mar Adriático. Además, fundan la Liga de las 12 ciudades siendo esta un frente común para conquistar el Mediterráneo.  Su momento de expansión se produce en el 500 a.C. hasta el rio Acio, territorio junto a Roma. Coinciden con el surgimiento de Roma (509 a.C.) y se encargan de mantener el comercio con centro y norte Europa. Para el 540 a.C. se unen a los cartagineses descendientes fenicios para acabar con el poder marítimo de Grecia en la Batalla de Alalia. Una vez concluida dominan el comercio. Su descenso se produce a finales del siglo V (474 a.C.). Para el 396 a.C. Roma conquista la ciudad de Veyes y a los etruscos en el 387 a.C. que son convertidos en ciudadanos.
El próximo jueves continuamos conociendo la cultura etrusca que se halla un tanto en el olvido o en la sombra de la romana. ¡No se lo pierdan! Los espero. Recuerden visitar Arte Espacio en las redes sociales y compartir la información. Hasta la próxima amig@s. ¡Que tengan un excelente fin de semana!