miércoles, 28 de enero de 2015

De vuelta al clásico

En la historia de la humanidad se dio un suceso que sacudió e impactó al planeta, impartiendo una nueva ideología que cambiaría el curso de los hechos. Con el lema:  libertad, fraternidad e igualdad, la Revolución Francesa hizo posible que la burguesía subiera como espuma y fuese tan poderosa. En el ámbito artístico implicó un renacer de las formas clásicas, es decir, surgió una valoración de la herencia clásica grecorromana. Dicho renacimiento fue reforzado  por la difusión del ideal de la perfección clásica liderado por Johann J. Wickelmann. Este caballero decía que en la antigua Grecia nació la concepción de la belleza perfecta y fue tanta su insistencia que creó un mito que hoy día es un condicionante de la perspectiva que se tiene del arte. 

Las formas clásicas hicieron de la arquitectura una racional, funcional y utópica, a partir de lo cual se desarrollaron dos tipos. La primera, la de herencia barroca que se despidió de la decoración y ornamentación en exceso, el Panteón de Paris de Jacques-Germain Soufflot es un ejemplo extraordinario. Del otro lado, surgió la neoclásica caracterizada por líneas racionales y rígidas, siendo funcional y sobria. La Piazza del Popolo de Roma de Giuseppe Valadier ejemplifica ésta. 

Panteón de Paris

Piazza de Popolo

En la escultura primó la mitología y las historias antiguas, el punto era hacer representaciones que destacaran la cultura clásica. Grandes escultores resaltan, entre ellos: Jean-Antoine Houdon, Antonio Canova, Bertel Thorvaldsen entre otros. Las tres gracias de Antonio Canova es un ejemplo magnífico de este tipo de representación. No obstante, la austeridad y el equilibrio que caracterizó a la escultura dijo presente en la pintura. Los artistas trabajaron para lograr obras con una genialidad representativa como se ve en el Juramento de los Horacios de Jacques-Louis David. Otro ejemplo lo es Cupido y Psiqué de Francois Gérard. 

Las tres gracias

Juramento de los Horacios

Cupido y Psique

En el campo de las artes decorativas surgieron varios estilos a lo largo del siglo 19. El directorio francés fue característico por el uso de líneas sencillas, clásicas, sobrias y sin ornamentación excesiva, mientras que el imperio francés (tiempos de Napoleón) se orientó a la ostentación y el lujo, prefiriendo temas exóticos y orientales. El estilo biedermeier alemán, por su parte, desarrolló un diseño práctico y cómodo con líneas sencillas y hogareñas. Estos estilos influenciaron en el isabelino español y el victoriano inglés, ambos de corte burgués, enfocados en el lujo y la ostentación sin dejar de lado lo funcional y lo cómodo. 

Sillón tipo directorio francés en el retrato de Madame de Verniac

Arquitectura estilo imperio en Monumento a Víctor Manuel II

Silla estilo imperio

Estilo biedermeier

El arte del neoclásico no fue otra cosa que una manera de hacer renacer el estilo clásico, tomando en cuenta los cánones del estilo clásico, pero agregándole otros ingredientes de estilos como el barroco y el rococó. 

Nuestra travesía continúa este viernes próximo con arte contemporáneo. Recuerden visitar Arte Espacio en facebook y twitter, y compartir los diferentes temas. Gracias, los espero. Hasta la próxima.

Para que sepas...
El palladianismo o arquitectura palladiana es un estilo desarrollado por un arquitecto italiano llamado Andrea Palladio para el siglo 16-18. Durante el siglo 18 influyó grandemente en la arquitectura del neoclásico puesto que compartió el gusto por las formas clásicas. Este estilo se basa en la arquitectura romana, la cual sigue las proporciones matemáticas y dejando lo ornamental en un segundo plano, combinando elementos del lenguaje clásico tomando en cuenta las necesidades funcionales de la estructura. Las obras de este estilo destacan una elegancia lograda por la sencillez y la composición serena. Iglesia del Santísimo redentor en Venecia.  





martes, 20 de enero de 2015

El lujo y la ostentación del Rococó

En Francia durante los años 1730 y 1760 brilló un movimiento artístico en el que las principales manifestaciones del barroco perduraron, pero con un gran afán en la decoración y el gusto ornamental de forma sofisticada y elegante. De esta forma fue individualista, informal y cortesano a la vez que empleó colores suaves, luminosos y claros. La naturaleza, la mitología, los cuerpos desnudos, el arte oriental, el amor y lo galante impregnaron las obras productos de este estilo.  A diferencia de otros estilos careció de influencia religiosa debido a que con el auge social de la burguesía, los adelantos de la ciencia y el ambiente cultural que propició la ilustración hicieron que lo religioso cayera en abandono. Por consiguiente, se enfocó en trabajar temas de la vida cotidiana y las relaciones humanas, destacando el lujo y la ostentación, siendo ambos elementos de prestigio social. Tuvo como finalidad presentar aquello que es agradable, exótico, refinado y sensual. 

La delicadeza reinó en la arquitectura de este estilo, el eje fue la sutileza de la obra que le proporciona una elegancia sin igual. Para lograrlo, fueron utilizados los espacios pequeños y los ambientes de recogimiento, reflejando el bienestar y el confort en la pieza artística. Una obra francesa de Ange-Jacques Gabriel muestra muy bien el concepto arquitectónico del rococó, esta es el Pequeño Trianón de Versalles. Al igual que esta, en Alemania François de Cuvilliés diseñó el Pabellón del Palacio de Nymphenburg. Estas obras arquitectónicas en su mayoría eran acompañadas de jardines, las de este tiempo particularmente cuentan con el jardín francés (jardines de Versalles). El mismo sigue una composición geométrica y simple, con más áreas de césped y con un parterre. El parterre es un jardín a nivel del terreno que consta de lechos de flores o hierbas cercadas por arriates de plantas o piedras afiladas acopladas, formando una barrera de protección con simetría. 

Pequeño Trianón

Palacio de Nymphenburg

Parterre

La escultura del rococó hereda el estilo barroco en especial por la gran influencia de Bernini en este campo. Así, se realizó unas esculturas gráciles, muy bien trabajadas y elegantes a la vista del observador. La Fontana de Trevi de Pietro Bracci y Filippo della Valle es un ejemplo de ello.

Fontana de Trevi



El paisajismo urbano predominó en la pintura italiana, mientras que en Francia reinaron las escenas cortesanas empleando el retratismo. Por otro lado, en España se destacó magistralmente Francisco de Goya que con su obra personal y expresivamente intimidante evolucionó este movimiento. No solo se destacó en la pintura sino que también trabajó grabados que por su gran esmero resaltaron entre los demás. Pinturas negras y los Caprichos son unas de sus grandes obras maestras. 

Saturno devorando a su hijo en Pinturas Negras

Capricho #43: El sueño de la razón produce monstruos

La ostentación y el lujo como dos ejes del rococó permitieron el desarrollo del interiorismo o diseño interior (manipulación del volumen espacial para formar la experiencia del espacio interior) enfocado en los espejos, mobiliarios, sedas, tapices y objetos de porcelana. La porcelana se destacó por la decoración delicada al estilo oriental y con ella realizaron tallas escultóricas pequeñas. A nivel mobiliario surgió un estilo, el chippendale de Thomas Chippendale, el cual es una combinación de estilos ya sea góticos, rococó entre otros. Los tapices fueron materia de trabajo en España en la Real Fábrica de Santa Bárbara, de los cuales algunos los hizo Goya. Por último, en el campo de las artes decorativas nació la litografía (grabado sobre piedra caliza) inventada por Aloys Senefelder en 1778. 

Diseño interior estilo rococó

La delicadeza, la elegancia, la ostentación, el lujo, lo mundano, y lo sofisticado fueron los elementos que reinaron en la concepción artística del estilo rococó al momento de ser concebida una obra en un ambiente donde el prestigio social predominaba. 

El viaje continúa el viernes próximo con neoclasicismo, no se lo pierdan. Pueden visitar Arte Espacio en facebook y twitter, además pueden compartir los escritos y dejar sus comentarios. Gracias anticipadas. Los espero, chao.  


Para que sepas...

El término rococó fue inventado en 1797 y proviene de una asociación de dos palabras de origen francés: rocaille y baroque. Rocaille es un concepto que  refiere a ornamentación que imita piedras naturales y algunas curvas de las conchas de moluscos. Baroque se refiere a barroco y significa perla deforme o irregular. El mismo se concibe como una continuación del barroco puesto que conserva ciertas cosas de este estilo, pero desarrolla ciertas novedades artísticas. 

El columpio de Jean Honore Fragonard

viernes, 9 de enero de 2015

La perla deforme del Barroco

Hace algún tiempo durante el siglo 17-18 surgieron una serie de luchas políticas y religiosas que provocaron una división entre países católicos contrarreformistas que favorecían el absolutismo, y países protestantes que preferían la democracia. En este campo de batalla se desarrolló un arte muy ornamental, refinado, con algunos rasgos del racionalismo clasicista y con formas efectistas y dinámicas. Fue un arte que se afianzó en el gusto por lo sorprendente, lo anecdótico, los golpes de efectos y las ilusiones ópticas. Si bien en este tiempo de revolución, fue uno que buscó llamar la atención del público. El cuadro de Las Meninas de Velázquez hecho en 1656 es un ejemplo contundente de ello. En esta obra se observa que el autor se plasma así mismo en lado izquierdo a manera de resaltar la figura del pintor como artista que se inspira, contrarrestando y denunciando la condición y visión que se tenía del pintor como simple artesano.  

Las meninas de Velázquez 

El dinamismo y lo ornamental impregnan la arquitectura de este tiempo aunque la misma conserva unos rasgos clásicos y desarrolla un sentido escenográfico de las formas y volúmenes que emplea. Resalta la importancia de modular el espacio, prefiriendo las curvas cóncavas y convexas, enfocándose en los juegos ópticos y el punto de vista del espectador. Italia viene a ser el lugar donde se comienza este nuevo estilo y un gran ejemplo de él, lo es la obra de Bernini de tamaño monumental: la Plaza de San Pedro. Mientras tanto, en Francia se destacan obras como el Palacio del Louvre de Le Vau y Perrault. La arquitectura española durante le primera mitad del siglo 17 arrastró el estilo herreriano,  pero en la segunda mitad surgió el estilo churrigueresco de José Chirriguera el cual  se destacó por ser muy decorativo y por utilizar columnas salomónicas. El Convento de San Esteban es un claro ejemplo de este estilo. 

Plaza San Pedro

Museo del Louvre

Convento San Esteban

Columna salomónica

La escultura por su parte, tuvo una base naturalista que fue deformada por los deseos del artista. La misma adquirió lo dinámico, sinuoso, expresivo y ornamental-decorativo, resaltando la expresión y el movimiento.  La obra de Apolo y Dafne de Bernini de 1622-25 es un maravilloso ejemplo que muestra los elementos mencionados. 

Apolo y Dafne de Bernini

En el área de la pintura surgieron dos vertientes, por un lado el naturalismo cuya base es la realidad natural y su preferencia por el claroscuro. Por otro lado, el clasicismo se basa en una realidad más intelectual e idealizada. Para la segunda mitad del siglo 17 predominó la pintura mural, La creación del hombre de Luca Giordano de 1684-86 es un buen ejemplo y la misma se encuentra actualmente en el Palacio Medici Riccardi en Florencia. En este tiempo surgieron muchas escuelas y estilos como la flamenca y la holandesa. Diego Velázquez es el artista más destacado en España y la Venus del espejo de 1650 es otra pieza maestra. 

La creación del hombre de Giordano

Venus del espejo de Velázquez

Durante estos siglos dentro de las artes industriales, la ebanistería sobresale en Francia con el trabajo de André-Charles Boulle. Este caballero creó una técnica de aplicación de metales sobre materiales orgánicos o viceversa. El Palacio de Versalles y el Gran Trianón en Versalles son una muestra de ello. La orfebrería, la tapicería, la cerámica y el vidrio cobraron importancia en ese entonces.  

Palacio de Versalles

Gran Trianón

Sin duda alguna, el barroco fue un movimiento muy particular enfocado en lo ornamental-decorativo que logró con el esfuerzo de grandes artífices y maestros capturar la atención de los espectadores de ese entonces y de los que apreciamos sus obras actualmente. 

Nuestro viaje sigue avanzando por la vida del arte, la próxima parada será el estilo rococó. Hasta el viernes. Recuerden compartir y visitar Arte Espacio en facebook y twitter.

lunes, 5 de enero de 2015

A mi manera... A su manera

Todos tenemos una manera particular de hacer las cosas. Con el pasar del tiempo desarrollamos un estilo propio que impregna nuestras obras. Nuestro estilo nos caracteriza y a través de él podemos volcar nuestros pensamientos y sentimientos. Curiosamente, durante el siglo XVI  surgió en Italia un movimiento llamado manierismo que rompió con los cánones básicos del arte y abrió un espacio para una representación más libre. Este nuevo estilo artístico supuso un abandono de la naturaleza como inspiración primaria en busca de una más emotiva y expresiva. Por ello, la interpretación subjetiva que realiza el artista de la obra cobra una importancia  fundamental. De esta forma, el artista tiene la potestad y libertad de exponer sus ideas, pensamientos y sentimientos en sus obras, haciéndolo a su manera. 

Basílica de San Pedro

La arquitectura de este tiempo se enfocó en el efecto y el equilibrio de la pieza como lo demuestra bien la cúpula de San Pedro del Vaticano hecha por el poco famoso Miguel Ángel. Este movimiento tuvo una buena difusión tanto así que en Francia surgió una escuela. Mientras tanto, en España se produjo un estilo arquitectónico conocido como arquitectura herreriana desarrollado por Juan de Herrera. El mismo se caracterizó por ser sencillo, sobrio, de formas simples y sin decoración. El Monasterio de El Escorial es un ejemplo de ello. 

Monasterio de El Escorial

Este estilo permitió deformar la realidad por capricho del artista, por tanto en la escultura se observó que predomina las figuras estilizadas, en posiciones violentas y dramáticas. Nuevamente aparece en este campo el tal Miguel Ángel con una escultura fenomenalmente trabajada que desborda el manierismo en su máxima expresión, esa obra es el Moisés, la cual es de tamaño monumental y es una muestra de una representación espectacular. 

Moisés de Miguel Ángel 

En el ámbito de la pintura se manifestó con más fuerza y entusiasmo, haciendo de la misma una que prefirió lo sinuoso y estilizado.  Además, deformó la realidad mediante perspectivas distorsionadas y atmósferas efectistas (intención de impresionar mucho). La intención era realizar representaciones artísticas dándoles el toque particular del artista que las creaba. Miguel Ángel con la decoración que realizó en la Capilla Sixtina y otros artistas dejaron una muestra de ello. El manierismo adquirió un toque particular cuando el Greco desarrolló un estilo personal que fue fuertemente expresionista, enriqueciendo a este movimiento. 

Bóveda de la Capilla Sixtina de Miguel Ángel 

Entierro del Conde Orgaz de el Greco

Venus de Urbino de Tiziano

El manierismo llegó para instaurar una gran diferencia en el arte puesto que hizo permisible que la obra tuviese algo del artista, que la obra pudiera expresar las ideas y sentimientos de su autor. Sin lugar a dudas un jaque mate a los cánones del arte. 

Continúen atentos porque este viaje continua examinando el arte de la Edad Moderna. El próximo viernes hablaremos del barroco. Recuerden compartir y visitar a Arte Espacio en facebook y twitter. Chao.  

domingo, 4 de enero de 2015

Un poco de magia...

Estamos a pocos días de presenciar la llegada de una hermosa tradición que embarga de alegría los corazones de niños y adultos, la venida de los tres Santos  Reyes Magos de Oriente. Cuenta la historia que ellos emprendieron una larga travesía en busca del rey de reyes, el hijo de Dios. Gaspar, Melchor y Baltasar fueron guiados por una estrella que los llevó hasta el pequeño recién nacido en Belén. Los reyes lo hallaron en un humilde pesebre junto a su madre María y su padre terrenal San José. Una vez allí, le dieron sus ofrendas y lo adoraron, conmemorando el nacimiento del mesías, salvador de la humanidad. 

La llegada de los Santos Reyes de Oriente fue y es un evento que ha sido tema en el arte. Varios pintores a través de los años se han encargado de representar este momento histórico, la adoración. Los artistas que se encargaron de pintar el momento de la adoración lo hicieron en una época en la que el tema religioso era una manera de mercadear el arte porque estaba en boga y vendían. De ahí que mucahs de ellas fueron productos de comisiones hechas a los artistas por reyes, duques, miembros del clero y la nobleza. 

Una de las obras más conocidas por la excelencia en la representación de las figuras y la multiplicidad de colores empleados lo es la Adoración de los magos del no muy conocido Sandro Botticelli, quién la realizó en 1475. Algo curioso sobre esta obra es que hace que el observador se tenga que posicionar horizontalmente para poder apreciarla, distorsionando la perspectiva. En ella el artista forma parte de los espectadores que presencian ese momento. 


Para 1504 un hombre llamado Alberto Durero pintó una Adoración de los Magos  en la que trabaja a la perfección la perspectiva de la composición. Emplea una variedad de colores intensos que acentúan los elementos de la composición y dirigen al observador. Se destaca la naturalidad de las figuras y el uso de edificaciones. En esta obra Durero no puede esconder el espíritu de grabador y se ve en los insectos y pedrerías en la composición, dándole importancia al detalle. 


Otra grandiosa representación la realizó Peter Paul Rubens en su obra La adoración de los Reyes Magos de1609. En esta pieza de tamaño monumental, el artista destaca el uso de amarillos, rojos y violetas en la composición. Además, sigue una organización diagonal en la que queda claro que el centro de la misma es el Niño Jesús. Al igual que Botticelli Rubens a la derecha del cuadro incluye un su autorretrato montado a caballo con espada y cadena de oro, haciendo notable su condición de noble. 



Al igual que estas obras hay muchas otras que se han encargado de representar una escena de contenido religioso para perpetuar ese momento en la historia. Cada uno la ha realizado con una majestuosidad definida por su particular y singular estilo al momento de hacer una composición. Una vez más vemos como el arte ha sabido representar  eventos como este a través de sus lienzos. El arte es una especie de brújula histórica que con sus obras nos ilustra los relatos populares que se han vuelto tradición con el pasar de los años. El arte siempre nos invita a conocer y recordar muchos eventos que solo un artista puede mantener en la inmortalidad.